
El tratamiento de una herida compleja requiere valorar mucho más que su aspecto. Su profundidad, la cantidad de líquido que produce, el estado de los tejidos y las condiciones del paciente influyen en la elección de los cuidados. Entre las opciones que pueden utilizarse en determinados casos se encuentra la terapia de presión negativa, conocida habitualmente como terapia VAC.
¿Cómo funciona la terapia VAC?
El tratamiento utiliza un apósito que se coloca sobre la herida y se sella. Un tubo lo conecta a una bomba que aplica una succión controlada. Este sistema permite retirar el exceso de líquido y mantener un entorno protegido mientras se supervisa la evolución de la lesión. Según el tipo de herida, puede ayudar a espaciar los cambios de apósito y favorecer la formación de tejido necesario para su cierre.
La terapia VAC puede formar parte del tratamiento de algunas heridas difíciles de cicatrizar o del cuidado posterior a una intervención reconstructiva. Sin embargo, no se indica de forma automática para cualquier lesión. Antes de utilizarla hay que estudiar la causa de la herida, comprobar el estado de los tejidos y decidir qué otros cuidados necesita el paciente. La evolución determina durante cuánto tiempo se mantiene el sistema y cuándo conviene cambiar de estrategia.
El Dr. Sanz y la formación de otros profesionales
La experiencia del Dr. Juan Ramón Sanz Giménez-Rico en el tratamiento de heridas recibió varias menciones durante una sesión formativa del Colegio de Médicos de Ourense sobre terapia de presión negativa y atención domiciliaria. Al comenzar su ponencia, el Dr. Pedro Trillo Parejo explicó que el Dr. Sanz le había facilitado parte del material de la presentación y que en su opinión, es uno de los mejores cirujanos plásticos. También destacó su conocimiento de la cirugía plástica y del tratamiento de heridas.
Es una referencia significativa porque muestra que la experiencia del Dr. Sanz ha servido de apoyo a la formación de otros médicos. Su trabajo en este campo se relaciona con la cirugía reconstructiva, donde el cuidado de los tejidos y la planificación del cierre de una herida pueden ser partes fundamentales del tratamiento.
En Clínica Sanz abordamos cada herida de forma individual. La terapia VAC es una de las técnicas que podemos valorar cuando está indicada, dentro de un plan que contempla tanto la lesión como las necesidades de la persona. Si quieres conocer mejor su funcionamiento, puedes leer nuestro artículo sobre qué es la terapia VAC y para qué sirve. La mención al Dr. Sanz en la sesión médica (4:48 y 10:27) comienza aproximadamente en el minuto 4:48.
