
En los últimos años, a quien más y a quien menos le ha cambiado el peso. Y es que, en nuestro país, el sobrepeso y la obesidad en la población son una realidad. Así lo afirma la OCDE en su informe «The heavy burden of obesity» (2019): entre los 52 países que la conforman, y atendiendo a la población mayor de 15 años, España ocupa el 18.º puesto en sobrepeso y obesidad, y el 7.º si atendemos solo a los países de la Unión Europea.
La obesidad afecta cada vez a más población, no solo en España sino en muchos países del mundo. Se trata de una enfermedad crónica que puede deberse a múltiples factores (genético, dietético, nervioso, endocrino…), muchos de ellos prevenibles y tratables. La obesidad lleva a una acumulación excesiva de tejido adiposo, la reserva natural de energía del organismo en forma de grasa corporal.
El problema surge cuando esa reserva se eleva de forma excesiva, hasta poner en riesgo la salud e incluso la vida. De hecho, ha llegado a constituir el quinto factor de riesgo de fallecimiento en el mundo, tanto como causa directa como por sus enfermedades asociadas (diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer, sobre todo gastrointestinales).
¿Cuándo se padece obesidad? ¿Qué tipos de obesidad hay?
Padecemos obesidad cuando nuestro índice de masa corporal es igual o superior a 30 kg/m², según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece la siguiente clasificación:
| Grado de obesidad | Índice de masa corporal (IMC) |
|---|---|
| Grado 1 | 30-34 kg/m² |
| Grado 2 | 35-39,9 kg/m² |
| Grado 3 | 40-49,9 kg/m² (obesidad mórbida) |
| Grado 4 | > 50 kg/m² (obesidad extrema) |
A partir del grado 2, la obesidad supone un riesgo muy grave para la salud; en el grado 4, la vida del paciente corre un serio riesgo.
Obesidad mórbida
La obesidad grado 4, también conocida como obesidad extrema, afecta en nuestro país a aproximadamente un 3 % de la población, según la Sociedad Española de la Obesidad (SEEDO). Superar los 50 kg/m² pone en serio riesgo la vida del paciente, por lo que conviene poner voluntad y medios para tratar el problema de la mano de especialistas médicos. Cuanto antes se haga frente a él, mejor, incluso en grados inferiores.
Reducción de peso y cirugía reconstructiva
Los pacientes que logran reducir su obesidad, al mirarse al espejo, no suelen ver lo mismo que antes de ganar ese exceso de peso. Es habitual que aparezcan problemas de deformidad y exceso de piel en zonas como el abdomen, la espalda, los brazos, las piernas y las mamas. Cuanto más rápida es la pérdida de peso, más acusados son estos efectos, porque la piel no recupera su firmeza, y el ejercicio físico por sí solo no mejora el aspecto de la piel flácida.
Para mejorar ese aspecto podemos recurrir a distintas cirugías de reconstrucción del contorno corporal que eliminan las deformidades y logran un cuerpo más tonificado una vez alcanzada la pérdida de peso prevista. La cirugía reconstructiva tras una gran pérdida de peso busca que la piel «sobrante» se adapte a la nueva figura, mejorando el aspecto físico. En nuestras clínicas de cirugía estética de Valladolid y Santander, estudiamos cada caso de manera individualizada para ofrecer un tratamiento adaptado a cada paciente y asegurar los resultados deseados.
El Dr. Juan Ramón Sanz Giménez-Rico cuenta con más de 30 años de experiencia en cirugía plástica, estética y reparadora. Puedes solicitar una valoración en cualquiera de nuestras clínicas de Santander y Valladolid.
Autor · Cirujano plástico
Dr. Juan Ramón Sanz Giménez-Rico
Especialista en cirugía plástica, estética y reparadora
Más de 30 años de experiencia en cirugía plástica, estética y reparadora — buscando siempre resultados naturales y un trato cercano, adaptándose a las necesidades de cada paciente.
Ha sido Jefe de Servicio de Cirugía Plástica en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV), presidente de la Asociación Española de Microcirugía y Profesor Asociado en la Universidad de Cantabria, participando en la formación de nuevos especialistas.
