
La liposucción o lipoescultura es un procedimiento quirúrgico gracias al cual se extraen y eliminan los acúmulos de grasa localizada en áreas como el abdomen, las caderas, los muslos, la cara interna de las rodillas o los brazos. Para ello, el cirujano se vale de unas cánulas especiales conectadas a una máquina de vacío con las que, literalmente, “aspira” la grasa corporal.
De otro lado, además de la eliminación de grasa en zonas “problemáticas”, la liposucción o lipoescultura también tiene, en muchos casos, el objetivo de remodelar y esculpir el cuerpo aportándole mayor definición y firmeza. Esto exige un exhaustivo estudio preliminar de la silueta del paciente por parte del cirujano para que los resultados sean lo más naturales posibles. Y para ello, se actúa eliminando la grasa sobrante (como en la liposucción convencional), pero trabajando también sobre el remanente de tejido adiposo y reposicionando grasa en zonas donde haga falta para, así, lograr un nuevo contorno corporal.
Tres datos importantes sobre la liposucción
- La cirugía de liposucción o lipoescultura se realiza en una sola sesión, y su duración viene determinada por la cantidad de grasa a eliminar y el número de zonas a tratar. Si son extensas, el cirujano optará por aplicar anestesia general epidural, mientras que si se trata de eliminar pequeños acúmulos de grasa lo más frecuente es que recurra a anestesia local o regional.
- Los candidatos ideales para someterse a una liposucción o lipoescultura son todos aquellos que, con un peso dentro de lo normal, presentan zonas rebeldes donde la grasa no remite con dieta o ejercicio. Asimismo, esta intervención multiplica su éxito si la piel del paciente es firme y elástica y no presenta flacidez. Cuando esta intervención se realiza en personas que exceden el normopeso y/o padecen algún tipo de sobrepeso u obesidad, el exceso de piel resultante tras la misma podría requerir, en el medio plazo, una nueva cirugía para eliminarla.
- Aunque es una de las intervenciones de cirugía estética más demandadas y con mayor tasa de éxito a la hora de eliminar la grasa localizada, la liposucción o lipoescultura está contraindicada en pacientes con obesidad mórbida. También en aquellos con problemas de corazón, hígado, riñón y otras patologías relacionadas con la coagulación sanguínea o la hipertensión arterial.



